martes, 21 de septiembre de 2010

El aniversario



1


Me resisto a creer en supercherías, pero desde que la bruja Betty me dijo en el año 2002 que me convertiría en un escritor best-seller cuando apareciera en mi vida una chica de nombre imposible y más loca que una cabra, no he dejado de involucrarme en relaciones peligrosas con mujeres de tornillos sueltos. No es de extrañar entonces que desde el 2002 decidiera de golpe y porrazo abandonar mi meteórica carrera como vendedor en un corporativo transnacional para dedicarme al poco glamoroso oficio de las letras y convertir en mi musa a cada mujer con la que me involucraba sentimentalmente, primero escribiéndoles los poemas más cursis y patéticos jamás creados, y después, convirtiéndolas en protagonistas de cada uno de mis fallidos intentos de novelas.

More...No hubo chica que no se emocionara al conocer la historia de la bruja Betty. El mejor afrodisíaco no son los mariscos, el alcohol o la yumbina, sino la inmortalidad que brinda un best-seller.

-¿Verdad que seré yo la mujer que te haga famoso? –preguntaban todas mis chicas con ojos soñadores, pero lo que en realidad querían decir era: más te vale que sea yo la protagonistas de todas tus novelas, ya me estoy hartando de que me vean mis amigas de la mano de un muerto de hambre.

Paulina, Martina, Valentina y otros nombres propios de mujer fueron los títulos de mis proyectos de novelas, todos ellos rechazados por el FONCA, Fundación para las Letras Mexicanas y otros organismos tanto privados como gubernamentales que dicen apoyar a los artistas torturados y desesperados por salir del anonimato y la hambruna.


2


Selva Rodríguez es una superestrella de las redes sociales del ciberespacio. Sus casi cinco mil amigos en el Facebook y el más de un millón de visitantes en Myspace lo avalan. Mujer camaleónica en su aspecto, modo de hablar y comportarse. Artista, diva, estrella porno, groupie, casta, pura e hija de papá. Obsesiva compulsiva. Meta en la vida (por ahora): poseer el culo monumental de Ninel Conde.

En un día como hoy pero hace exactamente doce meses, sentada a horcajadas sobre mí, sus rodillas aplastándome las manos, me miró a los ojos y me dijo que fuera su novio. Dudé. Mi instinto de supervivencia me advirtió que era peligroso involucrarse con una perfecta desconocida, o mejor dicho, con una chica que había visto solo un par de veces en carne y hueso fuera del monitor de mi computadora.

-¿No quieres ser mi novio?

-Sí.

-¿Sí qué?

-Sí quiero ser tu novio.

Selva me liberó apartando sus rodillas de mis brazos. Me dio un beso y encendió un cigarro.


3


Me prometí a mi mismo jamás volver a contar la historia de mi visita a la casa de la bruja Betty en el lejano 2002. No resistí, mi secreto permaneció oculto solo dos meses.

-Perfecto –dijo Selva colocando el enésimo cigarro de la noche en sus labios-, vas a escribir sobre mí, si te rechazan el proyecto, te dejo.

Todos los días Selva me platicaba una historia nueva sobre su vida, por ejemplo, que descubrió la fascinación de ser una exhibicionista desde el kinder, donde acorralaba al final de los recreos a su amiguito José y le decía “mira”, bajándose el calzón. O el día que su nana le descubrió tres remolinos en la cabeza y le advirtió a su mamá que ella sería una niña mala, que daría muchos problemas. O el día que asesinó y resucitó a 26 pollitos. O la vez que en clase de gimnasia se agarró a trompadas en los baños con una niña con síndrome de Down que le robó su mochila de Hello Kitty. O lo traumático que fue regresar a la secundaria luego de las vacaciones de verano en donde le brotaran de la noche a la mañana unas tetas supersónicas que solo pudieron ser contenidas por un brassiere talla 28 i. O cuando fue expulsada de todas las escuelas de monjas de la ciudad y en castigo sus papás la inscribieron en una escuela de poca monta donde sus compañeras le pedían autógrafos porque se pintó el pelo rubio platinado y se parecía a Cristina Aguilera y a Paris Hilton. O el día que su mejor amigo le dijo que se iba a matar si no le daba un beso y se convertía en su novia. O cuando las rezadoras amigas de su mamá expulsaron a 33 demonios que vivían en su cuarto. O la primera y única vez en su vida que se subió a un camión para salir de extra en la película Antes que anochezca y terminó enseñándole a jugar lotería a Javier Bardem en su camerino. O la primera vez que fue a la disco y un famoso cantante de canciones cursis le susurró al oído que quería darle un cojín marca diablo. O cuando su mamá la inscribió a la fuerza a un curso de etiqueta social llamado “Dale color a tu vida” impartido por una ex Señorita México donde todo el alumnado eran señoras desesperadas y golpeadas por sus maridos. O los celos incontrolables de su ex novio ex integrante de una banda de rock ex famosa. O sus peripecias para mantener oculto su pequeño secreto: ser la cantante travesti de rimas inflamadas de una banda de reggaetón. O ser la groupie favorita de cocainómanos consumados que aparecen en MTV. O la musa inspiradora (vía Skype) de las puñetas rabiosas y explosivas del máximo exponente musical chileno. O la amante del cosmopolita diseñador de productos afincado en la Gran Manzana. Y 349 etcéteras.


4


Estamos en un restaurante italiano. Selva y yo cumplimos un año de estar juntos. Apenas hace unas horas logré escapar del infierno que es el DF. Selva levanta su coca-cola y brinda por nosotros. Me confiesa que tuvo terror que los jueces del FONCA rechazaran mi proyecto.

-Lo único realmente imperdonable en esta vida es tener una biografía aburrida –dice.

La miro y me pregunto qué habré hecho para merecer este regalo que apareció de la nada, o mejor dicho, de Internet. Una mezcla de Peggy Bundy y Penélope Cruz. Selva enciende su cigarro 23 de la noche.

-Mis tíos nos invitaron a almorzar mañana –dice.

-No, gracias.

-Tranquilo –Selva desliza unos billetes sobre la mesa.

Quedo pasmado. Nunca imaginé que llegaría el día en que mi chica tuviera que sobornarme para asistir a los almuerzos con su familia.

-Vamos a comer en un restaurante de la playa.

-…

-Quiero que vean que tú pagas la cuenta –Selva le da una calada al cigarro.

Vuelvo a quedar pasmado.

-Lo sé, es humillante –Selva succiona el cigarro.

La siguiente media hora Selva se dedica a explicarme que sus tíos, los únicos familiares que quiere de su familia, han empezado a cuestionarla, en especial su tío, General del heroico ejercito militar, quien aseguró que eso de escribir lo hace cualquiera, de hecho él podría escribir un libro si no estuviera tan ocupado confiscando cargamentos de cocaína.

-La cuenta, señorita –dice el mesero, entregándole a mi chica una pequeña carpeta de cuero; al parecer la vio deslizar unos billetes sobre la mesa, llevándolo a la conclusión de que soy un prostituto, un vividor o un mantenido.

Indignado, tomo la carpeta de cuero y pago la cuenta. El mesero se retira.

-Toma –dice Selva deslizando otros billetes sobre la mesa.

-No pienso aceptar tu dinero –digo enfadado.

-No estoy jugando –Selva se pone otro cigarro en la boca-. Mis tíos creen que ganas dinero escribiendo.


14 comentarios:

chezzare dijo...

Saludos Rodro, excelente entrada, por lo visto has conseguido lo que te has propuesto, siempre es inspirador tener a tu lado a una mujer que sea la causa de tus progresos o de tus desdichas, a ver cuando compartimos esa cerveza de hace dos o tres años. Bye

Eli dijo...

jajaja, será genial la novela de Selva Rodríguez!! un abrazo,
eli

Anónimo dijo...

Muy bueno, de lo mejor que te he leido. El cap 4 es un joya de diálogo, al parecer no soy el único al que sus sueños de artista lo han llevado a ser un mantenido de su novia, que lindas ellas. SELVA RODRIGUEZ pinta bien.

Una abrazo.

JM.

Yessy dijo...

hola buenas tardes!!!
como estas?
sabes hace algun tiempo me empezaron a llegar tu escritos de la pildorita de la felicidad, no se ni como ni pq, pero eso es lo de menos, los he leido y son interesantes, y le comente a una amiga lo q escribias, y le he mandado los escritos, y me comento que le gusta la forma en q lo haces y q enlazas las anectodas y me gustaria q fueramos tus amigas por la manera de pensar q tienes q seria padre tener un amigo con esa manera de pensar, yo le comente que no te conocia q solo me llegaban los escritos, ahora el asunto es te importaria ser amigo de las 2?

Lupita dijo...

De verdad que si le atinas a tus novias

B dijo...

JAJAJA, RODRO, CASI NADIE SABE QUIEN ES PEGGY BUNDY. Y YA ERA HORA QUE ELLAS PAGUEN JAJA. POR CIERTO CONVENCE A SU AMIGA DE QUE DEJE A ESE DJ, TA RE BUENA JAJAJAJAJA.

Arlyn dijo...

Hablas tan bonito de Selva que uno no puede dejar de leerte... y siguen los festejos Rodrigo... qué siga tu luz...

Rodrigo Solís dijo...

Yessy: claro, ahora soy su nuevo amigo.

Analitica (Venezuela) dijo...

Publicado en:

http://www.analitica.com/va/arte/oya/4875492.asp

Maseual (Morelos) dijo...

Publicado en:

http://www.maseual.com.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=1807&Itemid=1

Anónimo dijo...

sera un exito!
fiera.

Luigi dijo...

La verdad es que, o tienes una imaginaciòn de fàbula (el talento es aparte) o llevas una vida realmente envidiable. Muy simpàtica narraciòn con el especialsabro de lo que escribes, gracias

Anónimo dijo...

Te conocí por que eres comentarista de Hernán,(sí, admito que estoy tan enferma de Hernán que, como ya no escribía, me receté todos los comentarios a sus textos, y entré en la mayoría de los que enlazaban a algún blog, ¡que pena!) me gustan tus textos, te leo cotidianamente y pienso que serás muy famoso, te pagaran por escribir y te alcanzará para pagar tus sueños, como a Hernán, además estoy segura de que ellos incluiran mucho del material que has escrito y me gustará verlo en esa ansiada revista. Saludos defeños
Selene Fragoso

Rodrigo Solís dijo...

Querida Selene, que Dios y toda su tropa de arcángeles te oiga. Gracias por leer. Un abrazo muy grande.