viernes, 3 de octubre de 2008

Pequeños Nadadores


“Marketing es lo que haces cuando tu producto no es bueno.”
- Edwin Land


Cuando quiero comprobar que el Apocalipsis está a la vuelta de la esquina, no necesito más que abrir el Vanidades. Olvidemos la historia que conté la semana pasada de los príncipes William y Harry, pues “Con HUGGIES Little Swimmers tu bebé será el más COOL en estas vacaciones. Son los únicos calzoncitos desechables para nadar que no se inflan ni se deshacen en el agua como los pañales. Además tienen barreras antiescurrimiento para evitar que tu bebé y tú sufran vergonzosos accidentes. Él se sentirá lo máximo estando a la moda y rodeado de la magia de Disney”.

More...Sí, así es. Este es uno de los anuncios que la marca de pañales HUGGIES utiliza para lograr un “posicionamiento de mercado”. ¿Verdad que suena bonito eso de posicionamiento de mercado? Con su permiso lo escribiré de nuevo para justificar la pasta que le pagan a los genios mercadólogos. Posicionamiento de mercado. Guau. Hasta yo me sentí inteligente mientras lo tecleaba. Posicionamiento de mercado. ¡Ups! Inténtalo y verás que no es tan fácil dejar de escribirlo.

Analicemos el anuncio de página completa que aparece en el Vanidades. No quiero ni imaginar la plata que se gastaron los dueños de KleenBebé, perdón, HUGGIES, eso es lo que quise escribir. Primero les describiré la escena que aparece impresa en la página: Un bebé igualito al príncipe William cuando éste era un bebé tiene un visor en la cabeza y se encuentra de pie dentro de una piscina donde el agua le llega hasta los tobillos. De fondo se puede ver el resto de la piscina con un tobogán. Deduzco que si hay un tobogán en la piscina es porque la piscina debe de tener cuando menos dos metros de profundidad. También asumo que el visor en la cabeza del bebé William está ahí por si se le ocurre dar unos pasos hacia atrás. Al costado derecho, a dos pasos de distancia detrás del bebé William aparece una bebé enfundada en un KleenBebé, perdón, en un pañal. El rostro de la niña es de confusión pues su pañal esta lleno de agua y parece que se hubiera echado una cagada monumental. Del lado izquierdo, nuevamente dos pasos detrás del bebé William, aparece un bebé, sólo que éste está vestido con un traje de baño en forma de bermuda, bastante bonito si me permiten la observación. Sin embargo, al bebé no parece agradarle la idea de usar un traje de baño en forma de bermuda porque tiene los brazos entrelazados y con la boca hace un puchero en claro gesto de inconformidad. Es importante recalcar que tanto como la bebé del pañal cagado como el bebé del traje de baño no llevan visores en la cabeza, y conste que ellos están más próximos a las profundidades de la piscina.

El bebé William, por otro lado, tiene una amplia sonrisa en el rostro, demostrando que desde temprana edad ya puede adivinar será un ganador cuando crezca. Sólo hace falta ver con qué alegría señala con el pequeño dedo índice su HUGGIES Little Swimmers con estampados de los personajes de la película animada “Buscando a Nemo”, que según muestra el anuncio también están disponibles en los personajes de Winnie Pooh y La Sirenita. Ojo, los pañales de Buscando a Nemo y Winnie Pooh vienen de fábrica en color azul marino y el de La Sirenita en color rosa. No hay que olvidar que el rosa es de niñas y el azul marino de niños, pues es una empresa de suma importancia condicionar a los pequeños desde temprana edad para que salgan tan machotes como los galanes de Hollywood que aparecen dos páginas atrás agarrando los anoréxicos culos de sus anoréxicas novias.

Ahora analicemos el contenido del anuncio, el cual debo admitir, aunque me cueste, me parece una gloria:

“Con HUGGIES Little Swimers tu bebé será el más COOL en estas vacaciones”. Me encantaría aplicar una encuesta a bebés de tres años (porque esa es la edad que tienen los bebés del anuncio, si no es que menos) y preguntarles si saben qué significa la palabra anglosajona “cool”. Y ojo, que aunque los genios mercadólogos la escriban con mayúsculas, dudo y apuesto ambas manos con las que redacto cada semana estos artículos a que un bebé no tiene la menor idea de qué significa sentirse COOL, así, con mayúsculas.

“Son los únicos calzoncitos desechables para nadar que no se inflan ni se deshacen en el agua como los pañales”. Concedámosles el privilegio de la duda, pues con lo caros que son los pañales el colmo sería que no cumplieran con lo que prometen. Aunque con eso que dicen de no ser pañales sino calzoncitos desechables, habrá que ver, pues de sobra abundan en el mercado los productos fraudulentos, sean o no sean de marcas de prestigio. Igual y cuando saquen del fondo de la alberca al bebé William descubren que los dichosos calzoncitos desechables no fueron hechos para sumergirse a más de un metro de profundidad del agua como los pañales comunes.

“Además tienen barreras antiescurrimiento para evitar que tu bebé y tú sufran vergonzosos accidentes”. Yo me pregunto: ¿Qué bebé podría sentir vergüenza si se caga en sus pañales? ¿Acaso no los bebés se la pasan el día entero cagándose en todo lo que encuentran? Sólo unos padres con bajísima autoestima podrían sentir vergüenza de su hijo si éste sufre un “vergonzoso accidente”. Ahora resulta que cagarte cuando eres bebé es un accidente.

“Él se sentirá lo máximo estando a la moda y rodeado de la magia de Disney”. Esta última frase no la pusieron en mayúsculas, pero debieron, para que todos los padres de familia que leen las revistas de cotilleo se den cuenta que son unos imbéciles por creer que comprando HUGGIES Little Swimmers, sus hijos serán COOL y LO MÁXIMO, porque igual y de tanto usarlos, aunque sus hijos sean más feos que cagar parado de manos, un día lleguen a convertirse en niños tan bonitos como el bebé William que se caga de la risa aunque esté cagado de mierda en su KleenBebé, perdón, HUGGIES.


5 comentarios:

Rodrigo Solís dijo...

Éste y el escrito que subí ayer, tienen su historia. Un tío que es escritor (bastante reconocido en Mérida) tuvo el bonito detalle de plagiármelos. Pero esa historia se las cuento la próxima semana.

Sofia dijo...

Yolo que no entiendo de los comerciales de pañales para bebe es porque en ves de enfocarlos a las mamas basados en las cualidades del producto, siempre ponen a los bebes actuando como adultos en situaciones inverosimiles, de agentes secretos, de astronautas, etc.
que hueva! el dia que tenga hijos no le pondre uno de esos pañales de publicidad fumada sino algo ams realista.

Rodrigo Solís dijo...

Sofía: Y si nos ponemos rigoristas y un poquitín cabrones, ¿no que era ilegal que los menores de edad trabajen? Pero ya ves, desde los pocos meses algunos niños lindos tienen que trabajar para que sus mamás les presuman a las arpías de sus amigas que sus bebés son lindos y por eso aparecen en la publicidad.

Noticias Galicia dijo...

Publicado en:

http://www.noticiasgalicia.com/articulos/articulo258.html

MILENIO NOVEDADES (Yucatán) dijo...

Publicado en:

MILENIO NOVEDADES 19 ABR 09