lunes, 15 de septiembre de 2008

Celulares perdidos


Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje.”
             

Me encanta cuando nos ponemos tiernos. Solidarios en las causas nobles. Es lindo. Me siento parte de algo bueno. Algo que cambiará a este país de una buena vez. Por eso, cuando me llegan correos electrónicos de amigos y desconocidos conminándome este día de la Independencia a vestirme de blanco y colocar una bandera blanca en la puerta de casa en señal de protesta contra los criminales y políticos corruptos (perfectamente pude evitar escribir la palabra corruptos) de que estamos hartos de tanta impunidad, robos, secuestros, decapitados, mafias, narcotráfico, etcétera, con manos temblorosas reenvío los e-mails a todas mis amistades, aunque no vivan en México, e incluso hasta los que no son mexicanos, pues seguro todos ellos (al igual que yo) se vestirán de blanco y nos enviarán sus buenas vibras desde diferentes y lejanas latitudes del globo terráqueo para que recuperemos nuestra ciudad y nuestros niños puedan salir a jugar a la calle sin temor a que los zetas les corten el pescuezo como a los pollitos en las carnicerías.

Les digo, me enternecen estos gestos. De igual forma que me enterneció ver hace unos días en la capital del país a cientos de miles de personas marchando con sus veladoras y vestidos de blanco. Estoy seguro que los secuestradores, sicarios, ladrones y demás malandrines al ver esta muestra de unión ciudadana se les estrechó el corazón y se arrepintieron de todas las ruindades que han cometido, llegando al punto de prometerse a sí mismos abandonar el sendero del crimen.

Todo esto pensaba yo hasta hace unos minutos. Justo antes de perder mi celular en un café. Ese cacharro del que mis amistades se mofaban por anticuado y obsoleto.

Como soy un ingenuo y creo en la bondad y el civismo de la sociedad en general, le pedí el favor a mi amigo Luis (soportando estoicamente sus risotadas) que marcara al número de mi celular extraviado para que el anónimo samaritano que tuvo el recato de tomarlo (quiero creer que por descuido), me hiciera el favor de regresármelo.

A la tercera llamada sin obtener respuesta, Luis desistió en sus intentos.

-Si pretendes recuperarlo deberías ofrecer una recompensa –dijo.

-Comienza con doscientos pesos –intervino Lorena-. De lo contrario sonarás muy desesperado.

Luis envío un mensaje de texto pidiendo el rescate en 200 pesos. Naturalmente tampoco hubo respuesta.

-Si de verdad lo quieres recuperar, deberías subir el precio del rescate –dijo María con ojos llenos emoción.

-Qué va, tu celular no vale ni cien pesos –dijo Marco, el experto en celulares.

-Mejor resígnate, yo he perdido tres celulares y jamás me los han regresado –dijo Samanta con desolación.  

Tras esta confesión, de inmediato todos dijeron haber atravesado por la misma experiencia traumática de Samanta. Y así fue como mis amigos y yo descubrimos finalmente que teníamos algo en común.

Desde luego, las pérdidas habían sido en circunstancias diferentes. En mi caso, como ya mencioné, en la mesa de un café; en el caso de mis amigos, en la comparsa del Carnaval, en la disco, en el trabajo, en la escuela, en la iglesia, en el baño público, en el motel, en el prostíbulo, en las misiones apostólicas, en el supermercado, en el parque, en la casa de la ex novia, en la casa del mejor amigo y demás lugares decentes de la ciudad.

-No por nada este país es una miarda –dijo Luis frunciendo el entrecejo, muy indignado-. Ya no existe la decencia. 

Asentí de manera mecánica porque el padre de Luis es un diputado influyente y aspirante a la gobernatura, y por ende mi amigo de decencia sabe mucho más que yo.

Durante la siguiente media hora hablamos de la decencia y otros encomiables valores humanos, llegando a la conclusión de que el celular es el único artefacto capaz de redimir al ser humano como un individuo decente. Es decir, si uno se encuentra un billete tirado en mitad de la calle no hay forma de comprobar quién es el dueño del billete extraviado, por tal motivo sería una locura pararse en la banca de un parque y gritar a quién se le perdió un billete, y por ello nada de malo hay en conservarlo y gastarlo en lo que mejor nos plazca; en cambio ocurre todo lo contrario si lo que te encuentras tirado en mitad de la calle es un celular, pues a diferencia de un billete de alta o baja denominación, éste sí que te informará mediante el reggaetón de Daddy Yankee o alguna otra música vertiginosa que Juan Pérez es el dueño del aparato y que lo quiere de vuelta, por favor, y de ser posible sin que te tomes la libertad de consumirle hasta el último peso de su crédito y/o fisgonear en sus fotografías privadas.

Ahora que lo pienso, tengo la ligera sospecha de que todos los que me enviaron los e-mails en donde me invitan a ser un ciudadano solidario y vestirme de blanco para exigir un país sin corrupción y libre de violencia, alguna vez en su vida habrán extraviado o encontrado un celular tirado en la calle, como también estoy seguro que el 99% de ellos nunca regresó los celulares encontrados como tampoco volvieron a ver de vuelta sus celulares perdidos, y digamos que ninguno de esos celulares se extravió precisamente en la guarida de Bin Laden o en la mansión de algún político o en el departamento de algún mafioso narcotraficante.

Por eso, el día de la Independencia, en lo que a mi respecta, sus banderas y sus ropas blancas pueden metérselas por culo. 

43 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajaja dejame decirte que es realmente muy bueno este escrito, debido a que es la neta que no hay en este planeta quien pueda hablar de honrradez si al menos le ha robado a mama o al papa 10 pesos para su chesco o para el camion.

atte. joshua García Reyes
Merida Yucatan

Rodrigo Solís dijo...

Tú lo has dicho, querido Joshua. Me alegra que comente gente de la ciudad de donde salí huyendo.

NN dijo...

En verdad que no hay valores!.Rodrigo sube mas la recompensa por tu celular ahora "secuestrado" antes que te lo regresen descuartizado

Anónimo dijo...

Si quieres te regalo un celular que me robé ayer, para que veas que todavía hay gente buena en Campeche. ¿Qué dices?

Hijo de la lágrima

Marit dijo...

oye rodro deberias contar porque saliste huyendo de merida?
a lo mejor ya lo contaste y no me enteré, pero si gustas repitelo.
Yo soy de campeche pero vivo en merida y pues no esta tan peor, bueno el caso es que cuentes tu "beldá" jajaja saludos

Rodrigo Solís dijo...

N.N.: Sospecho que ya lo descuartizaron.

Hijo de la lágrima: mmm, suena tentadora la oferta, Satanás.

Marit: prometo que lo haré, eventualmente.

Luigi dijo...

Con un final drástico pero muy acertado. Que diera por tener esa ironìa tan especial que tienes para tratar temas tan comunes y que no son muchos los que los mencionan. Como siempre acertado y genial. Un abrazo

Rodrigo Solís dijo...

Como siempre muchas gracias por tus comentarios, querido Luigi. Un fuerte abrazo.

Gabriela dijo...

Que triste pero es verdad así como conozco gente que piensa que se saco la lotería al encontrarse un cel, también conozco varias personas que los han regresado y me incluyo.
Hay gente honesta, es poca pero la hay lo he constatado en varias ocasiones, como el día que le regresaron a mi mamá su bolsa olvidada en un carrito de supermercado, dinero incluido.
Pero creo que eso se enseña en la casa, el que es gandalla ni vistiendose de blanco cambia, yo que soy mama de 2 hijos me impresiona saber que en la escuela de ellos cada rato se pierden cels entre otras cosas y dices ok en todos lados pasa, pero lo que no me cabe en la cabeza como los padres del que se roba las cosas no se les hace raro que el hijo llegue con cel, chamarra, ipod nuevo de donde lo saco, quien se lo compro??? por ahi empieza... Buen día!!

Rodrigo Solís dijo...

Toda la razón del mundo, Gabriela. Desgraciadamente la mayoría de los padres de hoy día les importa un diablo la educación de sus hijos. Podrían encontrarles una pistola en la mochila del colegio y con tal de que no los molesten para ver la telenovela en paz, no les dicen ni pío.

Gabriela dijo...

Moraleja, como casi es un 99% seguro que no te lo regresen, a la próxima copia tus contactos en otro lado, porque yo creo lo que nos duele no es la perdida del aparato (menos si usamos uno arcaico solo para hablar) sino el no poder recuperar tu agenda, incluidos tels de ligues, amigos, amigas, abuelitas, vecinos, que te llevaría una eternidad volver a encontrar :)

Rodrigo Solís dijo...

Una vez más toda la razón del mundo, Gabriela. Seguiré tu consejo. Lo que más duele es recuperar los números.

Anónimo dijo...

Estimado Rodrigo:

Me encantó tu “pildorita”, sobre todo la excelsa conclusión. Aun que… Viéndolo bien, no todo es malo, seguramente no me pondré ni una pinche ropa blanca, aun que la tenga y además solo por joder( contreras de naturaleza); ni tampoco compro banderitas o tangas tricolores con un águila devorando mi serpiente. Sin embargo el día de hoy me voy a comer (como buen cochino) todo el puto pozole que me pueda entrar entre pecho y espalda y que además, mi cuerpo sea capaz de procesar hasta su aliviadora salida, y me pondré un glorioso pedo de “paletero” y ya que esté todo mamao, gritaré como loco “ viva México Cabrones” “ Vivaaaaaaaaaa!!!!!!!” ; total gracias a que celebramos mamadas, mañana no tengo chamba!!; Lástima que el mamón de mi jefe no nos haya dejado hacer puente, pero… no se puede pedir todo en la vida, así que esperaremos con ansias el puente del 20, para celebrar otra pendejada nacional
Saludos!!!

Mussgo dijo...

Al menos a mi me importa un carajo esas convocatorias de la paz, o vestirse de blanco o mandar mails, cuando en el fondo el 99% por ciento de los mexicanos son unos ijueputas (asi se dice en campeche, ijueputa, no hijo de puta) que sólo viven tratando de joder a los demás y ver como se hacen de dinero fácil/robado/mal habido, etc.

Si bien es cierto que no somos narcos, secuestradores o violadores, más de 100 millones de mexicanos estamos contribuyendo a que este país se valla a la gran mierda.

Rodrigo Solís dijo...

Anónimo: habrá que convencer a tu jefe para que no sea tan pesado y no te ande jodiendo la vida (incluida la de tus colegas).
Un fuerte abrazo.

Musgo: bien dicho. Todos somos culpables. Lo peor es hacernos a los inocentes.

Eduardo dijo...

Sí señor!

Y ya de paso, te felicito por el lado B.

Bien haces en recopilar tus escritos en un sitio exclusivamente dedicado a esto.

Saludo

Rodrigo Solís dijo...

Eduardo: muchas gracias, un fuerte abrazo.

Buddy dijo...

BUEN RODRO, YO TAMPOCO CELEBRE LA "INDEPENDENCIA" ¿ DE QUIEN? SI YA HASTA STARBUCKS HAY EN MERIDA Y LOS GRINGOS SON DUEÑOS DE LAS POCAS CASONAS QUE QUEDAN EN EL CENTRO. PERO BUENO RESPECTO A LOS CELULARES, FIJATE QUE A ALE SE LO ROBARON EN EL TEATRO! LO ASENTÓ UN RATO Y EL LADRON AL MENOS FUE "HONRADO" PORQUE LE DEJO ELCHIP!!! A MI SE ME HACE QUE A TI UN MESERO DEL CAFÉ LO DEBIÓ AGARRAR. EN ESTADOS UNIDOS EXISTE EL " LOST AND FOUND" EN MUCHOS LUGARES QUE ES UN AREA DONDE DEJAS LO QUE TE ENCONTRASTE PARA QUE EL DUEÑO REGRESE POR EL. AQUI TODOS SON UNA BOLA DE RATAS, PARA QUE QUIEREN TU CELULAR? SI ES ANTIGUO CUANDO MUCHO LO VENDEN EN 50 PESOS, QUE CULEROS. UN ABRAZO.

Rodrigo Solís dijo...

Buddy: así es, somos unos ratas.

Dhyana dijo...

Pues como que no sirve mucho ponerse ropa blanca y creer que están haciendo algo. Tal vez estoy prejuiciando, pero creo que fue la marcha de los fresas.
Deberían atacar las raíces de la inseguridad, que son la pobreza y la educación, además de la mala cultura.
P.D. Da por perdido tu celular, a mi hermana ya le ha pasado tres veces, ha hablado, quedan en regresárselo, y nada...

Rodrigo Solís dijo...

Dhyana: ya me he resignado. No aparecerá mi querido celular.

Bárbara dijo...

Rodro:

Me vas a tener que disculpar, y voy a pecar de soberbia, pero yo trato de no joder al prójimo de ninguna manera, he devuelto celulares, billeteras, documentos, dinero, es más cuando me subo acá al autobús (tiene maquinita de monedas no le pagas al chofer) y me da dinero de más, se lo regreso al que subió antes, porque seguro le metió más monedas y se las traga (pasa muy seguido) o al chofer, ese dinero no es mío, no tengo porque quedarme con él.

Que no es la mayoría, es verdad, pero a mi me importa un carajo la mayoría, la patria “segura” decente” empieza por uno, después por tu casa y así se hace la cadena, lamentablemente en México, y acá también se piensa que el que hace lo correcto es un pendejo “el que no tranza no avanza”, “que te mantenga el gobierno”, y por supuesto, la culpa siempre la tiene el otro.

Cuando asumamos que la sociedad somos nosotros y que si el cambio no viene de cada uno, es imposible que se dé, ese día no habrá necesidad de marchas, colores ni banderas.

PD: A mi me robaron el cel, pero mujer precavida, tenia la agenda guardada en la compu...

PD1: Perdón, ya sé que no debo de opinar de estos temas escabrosos estando acá...., lo voy a evitar te lo prometo.

Rodrigo Solís dijo...

Bárbara: puedes opinar de tu país aunque estés en China. Te prometo que te lo dejamos igualito desde el día que te fuiste. Traducción: hecho una mierda.

Antonio dijo...

jejeje muy buen final, estoy de acuerdo contigo.
Saludos.

Hermosillo Son.

Rodrigo Solís dijo...

Antonio: gracias por escribir. Un fuerte abrazo.

Ajax dijo...

Rodrigo...Rodrigo... Yo tengo unos 5 celulares viejitos que ya no sirven, son míos, yo los compré, si quieres te los mando para que les des un buen uso, eds decir que se los mandes a los que te invitaron a las marchas tal y como lo expresas en el úlimo párrafo de tu "disertación" ja ja ja no puedo parar de reirme, lo disfrute al máximo. Gracias y cuidate.

Eduardo Huchin dijo...

POr qué algo como la independencia debe celebrarse??? no tengo ni idea. Aquellos patrioteros dicen "¿independientes?, ¡tenemos cientos de cosas extranjeras acá!" y yo digo: "qué bueno". ¿por qué pensar que la ausencia de starbucks o de extranjeros dueños de casonas es bueno?, ¿no es como que un gringo dijera: ¡pinches mexicanos, nos están invadiendo!?
Pienso en aquella definición de jardiel poncela para la palabra independiente: Ser independiente es dejar de depender de uno, para empezar a depender de todos.
un saludo, maestro.

Rodrigo Solís dijo...

Ajax: gracias por la oferta, eres muy noble. Por el momento me siento libre y feliz de estar incomunicado. Había olvidado lo que era eso.

Eduardo: toda la razón del mundo. Pretender y creerse independiente es la cosa más imbécil que puede existir.

Cecilia dijo...

Hola Rodro:
En efecto, en mi vida he perdido 3 celulares y ninguno he recuperado, de hecho uno de ellos, estoy casi segura que fue en el auto de una "amiga" y ella juró que no estaba alla.
Sin embargo, una vez he tenido la oportunidad de encontrarme un celular en la callle y lo regresé sin pedir recompensas =D

Te mando un cordial saludo, y espero que tardes mucho en recuperarte de esa pérdidad, porque es en verdad un buen carcelero del que no te puedes escapar.

Saludos

Rodrigo Solís dijo...

Cecy: muchas gracias por el pésame. Un enorme beso.

Felipe dijo...

Hola, buenos días. Muy bueno el análisis. Saludos. Aunque yo si devuelvo los celulares que me encuentro.

Rodrigo Solís dijo...

Felipe: ojalá el ladrón que se robó mi celular fuera como tú. Un abrazo.

martín dijo...

Como siempre, una gozosa obra maestra de lenguaje elegante, humor negro, irreverencia y cinismo razonado, mi querido Rodrigo... un joya. Viva méxico!

Rodrigo Solís dijo...

Muchas gracias por tus palabras mi querido Martín. Te mando un enorme abrazo desde la cosmopolita Campeche.

alxss dijo...

Este post me hiso derramar un par de lagrimas pues he perdido un par de celulares, y me han robado uno (a mano armada), en esta última experiencia sentí que vivía en una metrópoli y me dije, ¡vaya, en Campeche ya hay robos a mano armada! , bueno me despido, seguiré escuchando canciones del coque Muñiz y pensando en mis desaparecidos celulares. Saludos, muy buen blog!

Rodrigo Solís dijo...

Alxss: ya ves, somos todos unos cosmopolitas en Campeche. Hasta nos asaltan con armas y toda la cosa.

monica dijo...

Yo estoy de acuerdo con gabriela, lo que mas duele es recuperar los contactos y las fotos ...a mi me acaban de robar mi cel igual, y por cierto que una amiga me aconsejo cancelarlo (lo que ya hice) asi cuando tengas uno nuevo puedes seguir teniendo tu mismo numero, de ese modo pues al menos tu no tienes el telefono de todo mundo pero sigues localizable en tu mismo numero.
Y mira que yo una vez me encontre un cel en el gimnasio y busque en su agenda "MAMA" y marque y le informe a la sra. que su hija dejo el cel en el gym al ratito fue por el, realmente como bien dijiste, que nos cuesta regresar algo que se puede localizar facilmente de quien es, pero ya ves... al menos estos dias he descansado del celular, regrese a los viejos dias donde si querian hablar contigo te tenian que localizar en tu casa. ya se me habia olvidado como era eso, supongo que esta bien liberarse un rato.
saludos

La Jornada (Nicaragua) dijo...

Publicado en:

http://www.lajornadanet.com/diario/opinion/2008/septiembre/161.html

Analítica (Venezuela) dijo...

Publicado en:

http://www.analitica.com/va/sociedad/articulos/7301313.asp

MILENIO NOVEDADES (Yucatán) dijo...

Publicado en:

MILENIO NOVEDADES 14 SEP 08

Notivargas (Venezuela) dijo...

Publicado en:

http://www.notivargas.org/pildorita-de-la-felicidad/16521-pildorita-de-la-felicidad-por-rodrigo-solis-celulares-perdidos.html

Maseual (Morelos) dijo...

Publicado en:

http://www.maseual.com.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=2093

La Jornada (Nicaragua) dijo...

Publicado en:

http://www.lajornadanet.com/diario/opinion/2010/noviembre/1.html