miércoles, 24 de septiembre de 2008

Metrosexual


“Únicamente la gente vacía no juzga por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.”
- Oscar Wilde.



No te sientas mal, niña. Que el niño haya perdido el interés en tu persona no es cosa tuya, pues me consta lo amorosa y buena chica que has sido durante todos estos años, fanatismo y adoración ahora convertidos en angustia al no saber por qué carajos el noviecín ya no te mete mano y mucho menos te dice esas cosas bonitas como que eras el motor de su vida.

More...“He evolucionado, nena”, te ha dicho ese hombre al que tanto sigues amando. Pues sí, cariño. Bien lo planteó Darwin en la Teoría de la Evolución. El ser humano, para adaptarse a su ambiente, simplemente evoluciona: de primate a hombre y de hombre a pájara, perdón, a metrosexual. Sí, así se hacen llamar, metrosexuales, mote cuya única explicación lógica que encuentro es que los tipos ahora son tan sexuales que el género masculino les quedó corto, o sea, no les cupo en el escroto, así que tuvieron que agarrarse de la moda femenina para extender su sexualidad, que por lo que voy viendo no tiene para dónde terminar de expandirse.

Si te hace sentir mejor, no eres la única agraviada del asunto, los que nos seguimos considerando hombres, de esos que nos calzamos la primera muda de ropa que tenemos a nuestro alcance, estamos jodidos, fuera de lugar, fuera de la jugada, fuera de la movida, o sea, ya no tenemos oportunidad con las mujeres como tú. La moda, los diseñadores y los descerebrados que manejan las revistas de vanidad nos convirtieron en Australopitecus en pleno siglo XXI.

Ahora el hombre que se de a respetar, o lo que es lo mismo, que quiera conquistar a una mujer, tiene que vestir con blusas transparentes y arrugadas, es decir, salir a la calle envuelto como un repollo. Los pantalones son otra historia, los hay muy variados y de todos colores, que para eso son los colores, para usarlos, ya sean rojos, fucsias o blancos, mientras más llamativos, más éxito te augura la noche en los bares llamados lounge donde tocan música chillout. Porque hoy día portar unos blue jeans que te calcen cómodamente las piernas, de esos con dos bolsas delanteras y dos traseras, te convierte en automático en un tipo raro, un pandroso, casi casi un terrorista de la moda, porque los que hoy saben del buen gusto decidieron que es una buena idea enfundarse en unos jeans con cientos de bolsitas falsas y con tantas aberturas como le sea posible a unos pantalones resistir antes de que se te salgan los huevos por uno de esos agujeros tasajeados con total alevosía. Tus jeans tienen que ser desechables para que no caigan en el mal gusto de envejecer y romperse dignamente con el paso de los años, junto contigo, pasando por alto que unos jeans deben ser como un buen matrimonio católico: hasta las últimas consecuencias y hasta que la perra muerte los separe.

Mientras allí andan bien desatadas las pajarracas, pavoneándose, contorsionándose y sintiéndose unos machotes que ni Pedro Infante causaba tantos calores en las hembras, por eso te han abandonado, muñeca. Los metrosexuales tienen tantas mujeres que para qué conformarse con una sola. Además, así como lo ves, si no logran su objetivo de conquistar a la mujer que les apetece, igual tienen a sus amigos metrosexuales, que viéndolas así como van vestidas, dan el gatazo más que tú. ¿O me dirás que tus cejas están mejor depiladas que las de ellos, que tus pestañas están más largas o que las sombras de tus ojos son más enigmáticas, que inviertes más tiempo que él en embadurnándote cremas desde la nuca hasta el culo, o que tu pedicure y manicure son más bonitos, o que tu blusa es más fashion, o que tu minifalda es más provocativa que sus jeans raídos, o que tu bolso es más llamativo que sus cinturones de diamantina, que tus zapatos son más bonitos que sus mocasines blancos, que tu depilado de cuerpo entero es mejor que el suyo, o que tus luces en el cabello son más espectaculares, o que tu alaciado de cabello opaca a sus escrupulosas despeinadas de engominados salvajes? No mi niña, no puedes competir. Porque o son otras como tú que se mueren por estos David Beckhams o son otros David Beckhams quienes te comen el mandado.

Así de loco e imbécil anda el mundo que hasta al más macho le da por entrarle a la metrosexualidad, moda impuesta por manas que al comprender lo fácil y manipulable que es el ser humano, sembraron la semilla de que ser unas vestidas como ellas es lo de hoy. No confundir a las manas con los homosexuales que se dan a respetar como hombres en todo el sentido de la palabra, que igual se comportan y visten como todos unos caballeros o con unos blue jeans o como mejor les salga de los huevos pero que no andan con joterías de ponerse rayitos en el cabello y toda esa parafernalia tipo Ricky Martin, que no es que sea mal tipo el ex Menudo, es sólo que si no le conviene declararse gay, mejor decir “soy metrosexual” antes de perder a todas las mujeres a las que tanto excita tener amigas con pene.
Así que si me disculpas, me voy a una cantina con mis amigos Cromagnones a tomarme unas cervezas. Suerte con tu metrosexual.


9 comentarios:

Rodrigo Solís dijo...

Este es un escrito de la prehistoria. En su momento se lo dediqué (secretamente, tan secretamente que nunca lo leyó porque le aburre horrores todo lo que escribo, y no la culpo por ello) a una gran amiga de mi hermanita cuando recién se estrenaba en la mayoría de edad y sufría por un novio metrosexual que tenía. Subo el escrito porque el fin de semana estuve platicando largo y tendido (o sea, durante media hora) con ella en la fiesta de cumpleaños 21 de mi hermana. Lo curioso del asunto es que su ex novio aparece (de extra, aunque no dudo ni un segundo que en los próximos meses triunfe meteoricamente en Televisa, pues el chico sabe lo que quiere y no dudará en hacer lo que se tenga que hacer para salir de protagónico) en el video de Metrosexual de Amandititita.

Mariana toraya dijo...

JAJAJAJAJA esta buenisímo este artículo muy cierto lo de los mocasines blancos, accesorio básico en el closet del metrosexual NACO (con perdón de dos que tres amigos que creen que son lo máximo sus mocasines blancos)....
Yo opino que hay que desconfiar seriamente de cualquier hombre que pase arreglándose más tiempo que una mujer y ande vestido como payaso medieval con zapatitos puntiagudos y ropa ceñida. Será que soy una mujer muy retrógrada y anticuada pero los "nuevos machos alfa" a mí no me gustan para nada.

Rodrigo Solís dijo...

Mariana: bien dicho, bendita sea. No veo el día de autografiarte las bubis o las nalgas.

Bárbara dijo...

Pues te diré, ni tan tan, ni muy muy, me parece horrible eso de que los chicos sean más bonitos que yo, (igual no hay que hacer mucho esfuerzo para tal cosa) pero dime ¿quien dijo que las mujeres nos tenemos que aguantar al hombre feo nomás porque es hombre?

No estoy hablando de brillitos, ni de crema humectantes, ni de cejas depiladas, estoy hablan de de un bañito, desodorante, una loción rica (¡qué sexy el hombre que hule bien!), si usas barba bien recortada, sino bien rasurado, (la barba de tres días nomás le queda bien a ciertas personas), si es cabello corto, bien cortado, si es largo cuidado o al menos que se vea que te pasaste el peine!

Lo de la ropa fashion, existe una verdad absoluta, “de la moda, lo que te acomoda”, no puedes andar por la vida imitando revistas, (hace años que no me compro un trapo de moda), pero tampoco vas a salir a verme con el pantalón de la pijama, porque te queda muuuy cómodo (a mi me quedan muy cómodo andar en chanclas y sin bañarme pero no salgo a la calle así).

Mi abuelita decía, el hombre, feo, fuerte y formal, pero nunca dijo descuidado y hay un montón de “machos” que se sienten muy viriles porque llegan por ti oliendo a sudor, después de jugar al fucho con sus amigos...

Rodrigo Solís dijo...

Bárbara: los metrosexuales son un extremo, y los extremos son malos. Desde luego que son un asco los hombres que apestan.
P.D. bien por ti en no salir a la calle en pijama. Las pijamas de hoy día son muy provocativas y en la calle hay mucho pervertido suelto.

KILLER dijo...

A mí me gusta salir a la calle con mi pijama de bob espoja. Mi mayor sueño es ser un pipope metrosexual con mis blusitas Zara de bandas de Rock con chaquiritas y brillantinas. Algún día será, cuando yo pueda costearme esos lujos. mientras tanto seguiré con mi pijama de bob esponja.

Pregunta a Rodrigo y al público en general: ¿Se le puede considerar a los emo como metrosexuales? tomando en cuenta que de ellos, los que más se asemejan al género masculino, tienen tantos cuidados con su aspecto como cualquier metrosexual e igual derrochan mucha lana en sus calaveritas y estrellitas.
espero prontas respuestas.

Gracias por el escrito!

Gabriela dijo...

Veanle el lado bueno.... pueden intercambiar medias, blusitas y brillitos con su pareja!!!

Abrazos

Rodrigo Solís dijo...

Killer: puede ser, los emos son una variante de los metrosexuales. Una variante más gay.

Gabriela: desde luego, todo aparente mal tiene sus ventajas.

MILENIO NOVEDADES (Yucatán) dijo...

Publicado en:

MILENIO NOVEDADES 30 NOV 08